Los obreros de Fuerza Nueva

MovimientoObreroEsta página es de homenaje y por tanto merece hablarse de aquellos hombres y mujeres del mundo del trabajo que pertenecieron a la organización azul y roja.
No dispongo de estadísticas definitivas, pero sí conservo memoria de aquellos hombres y mujeres, que procediendo de las capas más humildes de la sociedad de la época formaron parte de aquel proyecto político, y lo hicieron con gran sentido del honor y lealtad.
No fueron pocos, hasta el punto de crearse un sindicato al efecto, llamado Fuerza Nacional del Trabajo, cuyo primer jefe carismático fue el malagueño José Antonio Assiego Verdugo. No obstante, el sindicato había nacido en Asturias, que contaba con muchos militantes entusiastas por aquella época, y con una ciudad industrial que por aquel entonces era referencia obligada de la militancia fuerzanovista en el Norte: Avilés y sus factorías industriales de la empresa pública ENSIDESA (creada por el régimen del 18 de Julio). Como bien apunta uno de los comentaristas que me ha precedido, al precisar que los más fieles al Movimiento en la capital hispalense terminaron siendo el conserje y la limpiadora del local, algo parecido sucedió también en las ciudades industriales asturianas, con bastantes operarios simpatizantes del movimiento de Blas Piñar. Yo mismo pertenecí a una Junta comarcal de Fuerza Nueva, cuyo secretario era un obrero de una industria agroalimentaria; y aquello sucedió entre 1977-1982.
Esa fidelidad de la gente trabajadora por Fuerza Nueva (tras sufrir en primer lugar la coacción planificada por los partidos radicales de izquierda contra los militantes de FN) pocas veces se ha comentado, y es hora de que no la olvidemos. Hasta tal punto fue así, que en la actualidad todavía aparecen como activas dos delegaciones provinciales de aquella FNT: Valladolid y Valencia; la primera desplegada en el gremio del taxi de la capital castellana, y la segunda merced a la ingente labor del Antonio Ocio, antiguo alcalde falangista y fallecido ya hace una década.
Nadie se ha dado cuenta, pero el nombre del sindicato fuerzanovista, mantenía un paralelismo nominal con unas siglas históricas del sindicalismo hispano: la Confederación Nacional del Trabajo. Y algunos de sus miembros todavía se recuerdan de haber visto al desaparecido Marcelino Camacho formando parte de los sindicatos verticales madrileños…
José Antonio Assiego procedía de la Falange hedillista donde había desempeñado cargos de responsabilidad en la provincia de Málaga; Assiego, un hombre polémico donde los haya, que ha mantenido silencio hasta ahora frente las acusaciones que se han lanzado contra su persona, como miembro de los servicios secretos del Estado, como organizador de contactos con Libia a mediados de la década de los ochenta…, estuvo dirigiendo el sindicato FNT desde 1979 hasta el otoño de 1980, fecha en que abandonó por discrepancias con la secretaría sindical de Fuerza Nueva, respecto de las cuales apenas se ha hablado aún en profundidad.
Sea como fuere, no puede olvidarse que Assiego estuvo a punto de perder la vida por liderar el proyecto sindical de Fuerza Nueva.
Así, a finales de 1979, el sindicato ya contaba con 30.000 afiliados, con delegaciones abiertas en Oviedo, Madrid, Valencia, Málaga, Linares, Zaragoza, Mérida, Tarragona, Campo de Gibraltar, Granada, Valladolid, Toledo, Cartagena, Cáceres, Huesca y Teruel. El sindicato azul y rojo, bajo Assiego, emprendió una línea de activismo directo contra el predominio laboral de las sindicales de izquierdas, mediante la celebración de actos públicos y formación de antipiquetes huelguísticos.
A principios de febrero de 1980 se presentaron públicamente en el barrio popular de Vallecas, en la ciudad de Madrid, donde hubo un fallecido; el primero de mayo llenaron la plaza madrileña de toros de Vista Alegre con 10.000 asistentes, donde Assiego hablaba de continuar con la revolución pendiente, reclamando la devolución del Patrimonio sindical del franquismo a favor del sindicato FNT, por ser el único que defendía los valores del 18 de Julio…
En octubre del 80, dimite Assiego pero propone para que le sustituya Jaime Alonso, jefe provincial de FNT en León, quien mantiene el ideario nacionalsindicalista en el sindicato, aunque modera sus formas y actuaciones públicas.
En cualquier caso, la aparición pública de Fuerza Nacional del Trabajo en el mundo laboral, como sindicato unitario, patriótico, contrario a la huelga y de carácter revolucionario, parece que preocupó a determinados colectivos y personas interesadas en defender el nuevo status quo sindical (aún subsistente, por desgracia), quienes decidieron sin más asesinar al jefe sindical malagueño. Así, en la noche del 24 de enero de 1980, el automóvil de Assiego fue interceptado en las proximidades de Antequera por otro turismo, ocupado por dos hombres y una mujer desconocidos, quienes efectuaron tres disparos sin mediar palabra contra Assiego, alcanzando a éste milagrosamente sólo en el brazo, aunque tuvo que ser intervenido quirúrgicamente; los autores tras los disparos, huyeron hacia Sevilla…
Assiego manifestó meses después que los autores del atentado habían sido unos miembros del denominado Frente Andaluz de Liberación, aunque eran meras sospechas… pero poco más se supo de aquella acción terrorista, que quedó en el olvido como el asesinato meses después de Juan Ignacio González.
Con todo, el sindicato FNT se extendió por toda España, obteniendo buenos resultados electorales, teniendo en cuenta que no recibió ningún duro del Patrimonio Sindical de los sindicatos verticales del franquismo para favorecer su implantación nacional, el cual fue directamente a las arcas de CC.OO y UGT por decisión oficial; de ahí el desastre sindical de hoy en día.
El sindicato FNT sobrevivió a la misma Fuerza Nueva.

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7 comentarios

  1. Ya lo dijo José Antonio, si el PSOE hubiera sido realmente socialista, obrero y español nunca hubiera hecho falta que los falangistas tuvieran que salir a la calle con sus camisas azules. Tristemente el PSOE nunca ha sido socialista y mucho menos español.

  2. El sindicato de Fuerza Nacional del Trabajo nace, como se ha dicho, en Asturias. Los primeros pasos se dan en el otoño de 1977, hasta el punto de que el boletín núm. 2 de Fuerza Joven de Asturias y León, titulado ‘Patria en Pie’, publica en octubre un artículo significativo al respecto, denominado “Fuerza Nacional del Trabajo”. No obstante, el nacimiento formal se produce en el verano de 1978, redactándose unos estatutos que son aprobados por la autoridad competente; si bien, previamente en la revista de Fuerza Nueva se había inaugurado una página laboral que trataba la necesidad de armar un sindicato unitario, no de clase, y que escribía Farracacho.
    Con la llegada de Blas Piñar a Asturias en octubre de 1978, el sindicato comienza su actividad púbica, con una comida, a la que acude Piñar, un día después de haber congregado miles de personas en el palacio de los deportes de Gijón. Era el 29 de octubre de 1978, curiosamente coincidiendo con el XLV aniversario de la fundación de la Falange.

  3. Otro de los fundadores fue el madrileño de origen leonés, Enrique Moreno, amigo de Assiego:

    “Enrique Moreno Gómez, hijo de don Eduardo Moreno, falleció en nuestra ciudad en 2012. Era un licenciado en Económicas que había impulsado, con otros sindicalistas del partido, el desarrollo de Fuerza Nacional del Trabajo, sindicato del cual, no obstante, se desligaría en 1980. FNT postulaba la producción con el fin de repartir los beneficios entre empresarios, técnicos y obreros, conformando así una entidad sindical de carácter unitario, lo que facilitaba el ingreso de los afiliados sin trabajo en las empresas de los dueños inscritos, tras unos cursillos formativos. En el otoño de 1977, la delegación asturleonesa había comenzado a organizar este peculiar sindicato, extendiéndose más tarde por el territorio nacional y obteniendo representación electoral en diversas industrias. Sin embargo, el desmantelamiento de FN afectaría a su pervivencia, subsistiendo algunos restos en Valencia y Valladolid…”.

    Fuente: “Residuos del Movimiento en el suroeste leonés (1975-1982); la evolución electoral”, ARGUTORIO, núm. 34, segundo semestre 2015, Astorga, p. 47. Puede consultarse el artículo íntegramente en DIALNET.

  4. El sindicato comienza en 1980 a editar carteles, pegatinas y vender insignias a gran escala; de todos ellos, una pegatina de lo más popular fue la que representaba un obrero industrial saludando brazo en alto, y que llevaba por leyenda la siguiente proclama: “Ha comenzado la Revolución Nacional”.
    En mayo de 1981, sale a la luz el primer periódico de esta organización sindical: ‘Adelante España’, que se tiraba quincenalmente en Madrid. Este primer número, entre otros temas, incluía un artículo de Piñar y una entrevista al jefe nacional del sindicato, Jaime Alonso (ahora en la dirección de la Fundación Francisco Franco), y llevaba por portada la siguiente proclamación: “Fuerza Nacional del Trabajo ¡Por y con España!”.
    Por esas mismas fechas, se crea Fuerza Nacional del Campo y Fuerza Nacional del Mar, como ramas especiales del sindicato y en progresión. La secretaria sindical de FN estaba presidida por Ricardo Alba, secretario del partido y ahora también en la Fundación FF, de la que formaban parte como consejeros, Andrés Martínez Bordiú y Pedro González-Bueno, este último hijo del ministro de Franco impulsor del Fuero del Trabajo de 1938: una ley verdaderamente revolucionaria en el campo legislativo nacional.
    El 1º de mayo de 1981 se celebraba la manifestación de FNT por las calles céntricas de Madrid y que llega a contar con veinte mil asistentes, según informaba la cadena SER ese mismo día. A ella acuden varios miembros del sindicato de varios puntos de España (León, Vizcaya, Getafe, etc.), al igual que notables espectadores como los ministros de Franco, Utrera Molina y Gutiérrez Cano, cantándose el Cara al Sol al final del acto; en el que hablarían, José Martín Lizaso (marino vasco), Jaime Alonso y Blas Piñar. El único incidente a reseñar en toda la manifestación ocurriría cuando Martín Lizaso pretendió comenzar su discurso en vascuence (lo que resultaba muy solidario con los euscaldunes perseguidos por el terrorismo rojo) y un sector minoritario del público, que ni siquiera pertenecía a FNT, comenzó a silbar.
    En Madrid, la sede de FNT estaba en el edificio de Mejía Lequerica, pero se entraba por otra calle, si la memoria no me falla; en cambio, lo que bien recuerdo eran los carnés del sindicato, que, al menos, eran de carácter provincial en Madrid y Barcelona: los madrileños venían firmados por el jefe provincial y se sellaban con un cuño de la Junta Provincial. Por lo demás, en la sede de Mejía Lequerica eran muy entrañables las chicas del sindicato, que en la manifestación referida abrieron la marcha con una gran pancarta de la bandera española, la cual cubría toda la calzada y que rezaba así: “España, trabajo y paz”.
    Por su parte, Fuerza Joven de Madrid tuvo también su rama laboral, en la centuria “Teniente general Gómez Hortigüela”, de fuerte sabor azul (1); y la delegación de FNT de Valencia, en diciembre de 1988, ya desaparecida Fuerza Nueva, comenzó a publicar su boletín informativo de carácter mensual, titulado ‘Unidad’.

    (1) “Trabajador únete a nosotros si estás dispuesto a luchar por un Estado nacional-sindicalista, promotor de la verdad y de la justicia. Consiguiendo un sindicato vertical, en el que estemos representados todos (obreros, técnicos, directivos y consumidores), eliminando de la empresa la lucha de clases, ya que la empresa es una comunidad de propósitos y no un campo de batalla, porque si ésta se hunde nos hundimos todos” (octavilla a ciclostil de la centuria referida, sin fecha, archivo particular).

  5. Coincidiendo con el LXXX aniversario del Alzamiento se ha publicado el libro “¿Fascismo o Falange? Razones de un distanciamiento ideológico”, libro de 128 páginas que trata de las diferencias habidas entre la Falange y el fascismo, centrándose sobre todo en el periodo que va desde el nacimiento de La Conquista del Estado en 1931 hasta diciembre de 1943. El libro compendia y analiza los textos de los dirigentes falangistas y de otros personajes nacionales y extranjeras, que aluden a esta materia tan polémico, desde la época del pronunciamiento de Primo de Rivera en 1923 hasta que Arrase y Franco exponen las singulares peculiaridades del Movimiento Nacional. El estudio analiza también otras cuestiones del nacionalsindicalismo, como la concepción de la empresa, sobre la que se ha fantaseado en grande, la influencia del tradicionalismo o las desconocidas relaciones con el Movimiento Nacional-Sindicalista de Portugal.
    Quien esté interesado en el tema puede dirigirse, demandando información, a la siguiente dirección electrónica: thames_2003@yahoo.es
    Más adelante, con permiso del autor, publicaré algún pasaje de la obra en cuestión.

    Lo dicho, mentiras las justas.

  6. La verdad es que los dos últimos comentarios iban destinados al hilo ‘Galería de Fotos’ donde estábamos hablando del fascismo, y que por error han sido trasladados aquí. Ruego, por tanto, al moderador que anule los dos comentarios o que los traslade al hilo aludido. Gracias.

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