¿Hasta dónde debemos proteger la Vida?

Quizás sea mucho pedir que, cuantos en su discurso se refugian ideológicamente en el humanismo cristiano, como último referente o como uno más, fueran claros y rotundos en cuestiones fundamentales; que utilizaran los conceptos de forma coherente y no vaciándolos previamente de contenido. Así debiera acontecer en todo lo referente al Derecho a la Vida y la lucha contra el aborto.

Hemos visto que diputados de partidos que se definen como democristianos no votan en contra de leyes como la nueva propuesta abortista socialista; que algunos diputados de partidos de inspiración cristiana se ausentan en determinadas votaciones; que partidos teóricamente contrarios al aborto, como el Partido Popular, acaban aceptando y manteniendo la actual ley del aborto sin que por ello dejen de presentarse como defensores de la Vida.

La Conferencia Episcopal ha lanzado una campaña antiabortista bajo el lema de “Protege mi vida” que ha causado un farisaico escándalo. Lo ha hecho, entiendo, con un doble objetivo: primero, oponerse a la nueva ley socialista; segundo, pedir la prohibición del aborto en España. De ahí que la convocatoria de una Eucaristía, en la catedral de la Almudena, oficiada por el cardenal Antonio María Rouco, dentro de la Jornada Pro-Vida coincidente con la festividad de la Anunciación, se haga para “que la ley no salga adelante” y para “detener la matanza de fetos inocentes llevada a cabo con total impunidad durante años”.

Los partidos se han posicionado mayoritariamente contra la campaña de la Iglesia. La han considerado extremista y agresiva, juicios compartidos por convergentes y socialistas; algunos han guardado silencio. El Partido Popular, como era de esperar, ha preferido decir ni sí ni no.

La portavoz popular, estrella rutilante de la fotogenia hispana, ha sido la encargada de fijar la posición del partido: respeta la campaña de la Iglesia porque ésta tiene “todo el derecho del mundo a expresar su opinión y hacerla valer como considere oportuno”, faltaría más. Lo que no es capaz de explicar Soraya Sáenz de Santamaría es si el Partido Popular está de acuerdo con lo que se pide o no.

Debemos entender que, con estas declaraciones, el Partido Popular busca transmitir la idea de que apoya la petición de la Iglesia o, mejor dicho, que la Iglesia apoya el planteamiento del Partido Popular, reconduciendo así la posible revuelta de conciencia de los católicos. Y ¿Cuál es ese planteamiento? Lo dice muy claro la propia Soraya: “es un debate (el del aborto) que se ha abierto frívolamente cuando había consenso sobre” la actual ley. Lo que se suma a las sucesivas declaraciones de dirigentes populares otorgando al aborto la consideración de derecho o votando en este sentido en el Parlamento Europeo.

Me alegro infinitamente de que la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría se muestre preocupada “por el mensaje que se está enviando a los adolescentes de que el aborto es un método anticonceptivo más”. Espero, para esquivar la acusación de irónico, que eso suponga un cambio de política familiar y sanitaria en todas las administraciones populares, porque esa es la consideración que el aborto tiene en la actualidad, porque así se lo conceptúa, directa o indirectamente, en las campañas de anticoncepción disfrazadas de “Educación Sexual”. Me alegro sinceramente de que el Partido Popular vaya a impulsar un cambio real siguiendo las palabras de Soraya Sáenz de Santamaría poniendo en marcha en toda España campañas contra el aborto sufragadas por las administraciones públicas.

El problema es algo que oculta celosamente la portavoz Soraya Sáenz de Santamaría. La realidad es que el Partido Popular continua contribuyendo a difundir el aborto como una práctica anticonceptiva más. ¿No se hace así cuando las administraciones populares reparten la PDD? ¿No se contribuye a ello a través de los conciertos que las administraciones populares han firmado con las clínicas abortistas? Y ¿No encabezan las Comunidades gobernadas por el Partido Popular, que tienen las transferencias en materia sanitaria, las listas del número de abortos en España? El problema es que la señora Soraya Sáenz de Santamaría quiere hacernos creer que existe un aborto bueno y un aborto malo. El aborto bueno del PP y el aborto malo del PSOE. Contra el segundo es lícito posicionarse contra el primero no.

La diferencia entre quienes estamos Defendiendo la Vida y quienes aparentan “defender la vida” radica precisamente en el límite que se establece. Quienes aparentan “defender la vida” piden que se limiten las semanas para abortar o, simplemente, que sólo se autorice en determinados casos, aún cuando esos determinados casos lleven en su cuenta un millón de niños exterminados; quienes defendemos el Derecho a Vivir no queremos que existan límites para la Vida.

Reitero, me gustaría que los dirigentes de los partidos, especialmente los del Partido Popular, fueran claros y rotundos en este tema. Que no se refugiaran en el eufemismo o en las frases preparadas por los equipos de comunicación para dar la apariencia de oposición sin estar en la oposición, porque de lo contrario millones de españoles que están contra el aborto continuarán siendo sistemáticamente estafados y decenas de miles de niños asesinados cada año.

Rafael López Diéguez
http://www.alternativaespanola.com/blog1/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s